EL PAÍS DE LOS RESIGNADOS

Actualmente vivimos en un estado miembro de la Unión Europea en el que aún sin darnos cuenta vamos necesitando cada vez más la integración de personas externas de nuestras zonas limítrofes y fronterizas para ir creando, hacer crecer, mejorar y enriquecer nuestra propia sociedad. Ya que está comprobado que la diversidad cultural es el mejor medio para poder desarrollar una cultura mucho más enriquecida en todos los aspectos, destacando sobretodo en los ámbitos: económico y social.

En este país que es España somos muy amigos de los extremismos, cuando algo sale mal cambiamos radicalmente al extremo opuesto para ver si así vemos algún cambio a nuestro favor. Sobretodo en lo referente a la política.

… todos los políticos son unos ladrones, incluída la monarquía.

En estos casos, haciendo principal referencia a los aún casi latentes años anteriores de mandato del gobierno de la derecha popular que dejaron tantos daños morales, daños en cuanto a principios éticos, económicos y sociales en nuestro país. Todavía somos muchos los que seguimos pensando que si ha de haber una derecha en este país, por el tema de tener un equilibrio político y emocional ecuánime. Sin duda alguna después de toda esa hecatombe desencadenada en casos de corrupción, negados, silenciados, ocultados y desmentidos, son la misma causa que confirma la regla, de que si algo nos ha enseñado nuestra propia historia es que de ella no hemos aprendido absolutamente nada.

Arrastrando todavía los fantasmas de nuestro pasado.

En un país democrático y referente como lo es a nivel internacional (aunque muchos no lo crean) que es este en el que vivimos. Todavía a día de hoy en el s.XXI sigue habiendo personas que piensan bajo ese lema de la España profunda “España es de los españoles”, porque una cosa es sentirse patriota de su nación y su tierra y por consiguiente estar orgulloso de ello y defender nuestros ideales a capa y espada. Aunque no seamos todavía conscientes de que vivimos en un lugar, en un país donde para crecer a nivel personal y profesional deberíamos valorarnos más por el tipo de persona que somos y nuestras aptitudes, cuanto menos por la calidad de nuestro trabajo. En lugar de por el cada vez menor impacto visual que supone haber trabajado como becario en multinacionales sin duda de mucho renombre, ya que el precio que supone mostrar en ese folio de CV sintetizado es sin duda el haber pasado 6 meses o un año trabajando 9 o 10 horas al día para cobrar un salario de 100€ por encima del S.M.I de este país.

Mientras nuestros pasados dirigentes políticos nos han ido quitando ayudas sociales, restricciones de libertad, limitando nuestra libertad de expresión (véase la Ley mordaza), vaciando cada vez más las arcas de un estado empobrecido por el paso de una legislación y media, casi dos legislaturas (8 años) mientras se han lavado las manos y mirando hacia otro lado por encima de el hombro cómo si con ellos no fuere el asunto. Siendo así los dirigentes, gobernantes y electos. Los que se han cubierto bajo la justificación vacía y superflúa de sostener que todas esas tergiversaciones han estado justificadas por el bien de nuestro país porque hubo una mayoría que los eligió mediante el voto democrático?

La toxicidad de un gobierno decrépito y con olor a rancio

Son ellos mismos los que han intoxicado a la mayoría de nuestra sociedad hasta tal punto que la desesperación por quitarse de encima a un gobierno decrépito y con olor a rancio, ha sido motivo de causa que se haya disparado a niveles extremos el nivel de la queja social hasta tal punto de querer romper y quebrantar incluso parte de nuestra historia haciendo referencia a la embajadora monarquía que todavía logramos sostener entre los que somos.

Por todo ello deberíamos de ser mucho más analíticos, observadores y reflexivos a la hora de tomar la decisión de aprender de nuestros errores del pasado en lugar de mirar hacia otro lado, o incluso dejarnos llevar por la resignación que supone no sentirse capaz de nada cuando realmente lo somos todo.


Por lo tanto es importante recordar los 6 factores que mejor nos pueden ayudar a lograr aquello que queremos y por lo que deberíamos luchar:

  • Valorarse una/o mismo más para valorar mejor al resto
  • Hacer por entenderse dentro de una lógica
  • Saber mirar con los ojos del que tenemos delante
  • Respetar y tolerar al diferente
  • Aprender del fallo cometido
  • Actuar con la esperanza de conseguir nuestro objetivo

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