BIENVENIDA A LA VIDA

Respira, ponte cómodo, coge aire y busca sitio. Quién fuiste, quién eres y quién llegarás a ser. De dónde vienes, dónde estás y a dónde vas. Es este desliz en el que esta vida nos hace permanecer apegados mientras seguimos sobreviviendo a cada subida y a cada caída. Es este paracaídas que nos produce el vértigo de vivir adaptándonos a una sociedad que nos empuja a ser más de ella que de nosotros mismos. Son tiempos de mirar ombligos ajenos mientras intentamos descongelar de miedos nuestra piel.

 

  • Siempre en busca de la estabilidad, con recuerdos almacenados en las cajas que queremos olvidar pero nos negamos a tirar, con recuerdos tan anclados en el pasado que no nos permiten revivir ninguna emoción, con recuerdos que vienen y van como todos los trenes que circulan entre amanecer y atardecer.
  • Siempre en busca de la estabilidad, con las expectativas fundidas en futúros desconocidos, con las expectativas sujetas a sueños inalcanzables que mantenemos para solamente sentirnos vivos, con las expectativas que cada vez nos hacen exigir más a los demás y menos a nosotros mismos.
  • Siempre en busca de la estabilidad, con este presente que hoy nos ahoga si no conseguimos despegarlo del pasado y del futuro para instalarnos en la moda del vivir con la mente y corazón instalados en el hoy porqué creemos que es la única vía para combatir la amargura de lo efímero.
  • Siempre en busca… Quizás nadie nos enseñó que en esta vida la magia reside en todo aquello que llega. La novedad, la sorpresa, lo inesperado, el cambio, la ruptura e incluso si me apuras la temeridad. Son tiempos de seguir demasiadas instrucciones y pautas para interpretar el mejor papel en este teatro de la vida. Y perdona que te diga, querida, quizás haya llegado el día de dejar de ser esa actriz de reparto y convertirte en la protagonista de tu vida y ser feliz cuidándote o dejándote cuidar. La vida de todo lo que no esperas, ni deseas, ni imaginas. La vida de todo lo que está por sentir. La vida de dejar de perseguir instantes que mueren. De sentir, y basta.

 

 


¡¡Bienvenida a la vida!!